BERRETINES

sábado

aletta

Llueven colillas de los edificios y en la avenida callao un loco de parche pide monedas para combatir el frió y comprar un vino en el chino de la vuelta de donde estamos y un amigo de buena onda, me pregunta comó estoy  mientras yo,  miro a mi alrededor buscando en que pensar para no pensar tanto en todo y como no encuentro nada, contesto que estoy bien, aunque nada sale redondo.
Y ahí es cuando recuerdo el verano, cuando vos aparecías después de días de acampar con ese olor a humo en el cuerpo y nos mirábamos a los ojos e inmediatamente sopaban torbellinos y galaxias explotaban entre nosotros.
Quiero que sepas que tu mirada me conquistó de entrada, porque en ella se acumula toda la paz que necesito para inquietarme.

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